Requiem o el incesante tic tac del silencio
El frío me conforta,
es extraño el ruido que haces cuando vienes por acá,
no pierdas jamás ese brillo en los ojos
Cucarachas blancas arriban,
los platos están vacíos
… vacíos… ¿y la locura qué?
Ahora te vas
pero es como si te hubieses apagado
hace un millón de años
Infernal aleteo de moscas,
el diablo es tu leche,
en este momento deslumbrante
miente
¡miente!¡llora!
por vez última
Para que nunca más…
para que hoy no,
para que las palabras no se queden grabadas
como cursis recuerdos que se llevan en los bolsillos
o bien, entre las piernas
¿Te acuerdas?
el viento frágil, húmedo,
que era casi como vivir…


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